09 de Diciembre del 2024
Con un historial de señalamientos legales en su contra, incluido un proceso por la presunta desaparición de personas cometida por particulares, Pedro Eduardo N.N., conocido como “El Chino Mayoreo”, ha sido vinculado a proceso nuevamente, esta vez por el delito de extorsión. La decisión fue dictada por el juez de control David Adrián Martínez Santiago, tras una audiencia que se prolongó por más de ocho horas el pasado 4 de diciembre.
El acusado, identificado como presunto líder de una organización delictiva en el Valle del Mezquital, es investigado por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) en cumplimiento de una segunda orden de aprehensión, ahora bajo la causa penal 1742/2024. Cabe señalar que Pedro Eduardo ya enfrentaba otro proceso penal por su presunta relación con la desaparición de personas cometida por particulares.
Durante la audiencia, el juez determinó que existían elementos suficientes para considerar su probable responsabilidad en el delito de extorsión. Por ello, se resolvió que el proceso judicial continuará mientras el imputado permanece en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Pachuca.
Para fortalecer la investigación, se otorgó un plazo de dos meses para la fase complementaria, que concluirá el 4 de febrero de 2025. Este periodo permitirá a la defensa y a la fiscalía aportar nuevos elementos de prueba que puedan influir en la resolución del caso.
Pedro Eduardo N.N., apodado "El Chino Mayoreo", ha sido señalado por su presunta participación en una estructura criminal que opera en varios municipios del Valle del Mezquital, entre ellos Actopan, Ixmiquilpan, Alfajayucan, Zimapán y Huichapan. De acuerdo con el Gabinete de Seguridad del Estado de Hidalgo, este grupo delictivo, identificado como "Grupo Fantasma", ha sido considerado uno de los principales distribuidores de drogas en la región y un generador de violencia que afecta la paz de las comunidades locales.
La primera captura de Pedro Eduardo ocurrió durante un operativo en la carretera México-Pachuca, a la altura del cruce con el Arco Norte, donde fue asegurado junto con otras personas. Desde entonces, ha sido considerado un objetivo prioritario para la estrategia de seguridad pública del estado.