02 de Abril del 2025
PACHUCA. – Una mujer -de quien se resguardad su identidad- no pudo velar a su mamá porque el hospital entregó el cadáver a una familia distinta. Ante la falta del cuerpo, ella no logró una despedida conforme a sus creencias, incluso, el asunto llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
En el amparo directo en revisión 223/2025 resuelto en sesión del 26 de marzo por mayoría de tres votos, la Segunda Sala de la SCJN amparó a la persona afectada para que se le reconozca el daño moral que sufrió por no recuperar los restos de su madre.
Los hechos ocurrieron el 29 de septiembre de 2020 en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del Quintana Roo ya que fue este nosocomio el que entregó de forma equivocada el cuerpo.
Seis meses después, el 20 de abril de 2021, la afectada presentó un escrito ante la Coordinación de Asuntos Contenciosos de la Dirección Jurídica del IMSS para pedir una indemnización por concepto de daño moral, pero no obtuvo respuesta.
Así es que el 4 de agosto de 2022 promovió un juicio contencioso administrativo en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, por lo que la demanda se turnó a la Sexta Sala Regional Metropolitana de dicha instancia.
Sin embargo, la Sala dictó una sentencia no favorable para la persona afectada porque en la resolución se consideró que no acreditó la existencia de los perjuicios reclamados. En consecuencia, el asunto escaló a un juicio de amparo indirecto, mismo que le negaron porque no aportó prueba alguna con la cual demostrara el daño moral.
Por ello, la quejosa interpuso un recurso de revisión y así fue como el caso llegó a la Corte. En este asunto a cargo de la ministra Yasmín Esquivel Mossa se estableció que se debe cuantificar el monto de la indemnización por la responsabilidad patrimonial del Estado.
En su resolución, la SCJN revocó la sentencia recurrida y concedió el amparo a la mujer afectada, ya que el no recibir el cuerpo de su mamá tuvo un impacto directo en la libertad de creencia y religión debido a que no pudo velar a su madre, ni hacer los rituales religiosos que su fe le dictaba, tampoco llevar un duelo y una despedida acorde con sus creencias.