24 de Marzo del 2026
Entre las amenazas que detectó la actualización del Plan Estatal de Desarrollo en la vida política y social de Hidalgo destaca la desigualdad elevada para mujeres indígenas y, además, la falta de acciones en materia de seguridad puede aumentar la desconfianza en el sistema de justicia.
A su vez, destaca el riesgo de exclusión social y económica, especialmente en contextos indígenas o marginados para las personas con discapacidad, así como estigmas sociales que limitan el acceso a empleo, salud y educación de las personas con diversidad sexual.
También enumera la dependencia económica de remesas, lo que puede generar vulnerabilidad ante cambios en políticas migratorias externas. Incluso, el impacto residual de la pandemia aún afecta trayectorias escolares, sobre todo en media superior y superior.
Así como desigualdades territoriales en el acceso a servicios médicos por dispersión geográfica, marginación y rezago social, de acuerdo con el documento recientemente publicado en el Periódico Oficial de Hidalgo (POEH).
Agrega la vulnerabilidad producto de la informalidad ante crisis económicas o falta de protección social y aumento de la contaminación por industrias como cementeras y termoeléctricas.
Otra amenaza es el daño a la salud pública por presencia de metales pesados en pozos y deterioro ambiental progresivo en zonas urbanas e industriales.
El crecimiento desordenado de las zonas urbanas podría colapsar la infraestructura existente si no se planifica adecuadamente. La baja conectividad digital limita el desarrollo educativo, económico y gubernamental en zonas rurales.
Tal análisis advierte que el crecimiento urbano sin planificación puede provocar nuevas dinámicas delictivas si no se refuerzan las estrategias de prevención.
La carencia de instrumentos actualizados en algunos municipios podría frenar el acceso a financiamiento o apoyos federales para infraestructura y resiliencia climática.