Héctor Chávez: “No podemos normalizar la violencia ni el deterioro social”

19 de Mayo del 2026

Héctor Chávez: “No podemos normalizar la violencia ni el deterioro social”

“En Hidalgo veo un gobernador con disposición y voluntad política, pero también observo que algunos integrantes de su equipo no han estado a la altura de las circunstancias”.

Héctor Chávez Ruiz

Secretario de Comunicación Política del PRD Hidalgo

__________________________

 

En un contexto marcado por la polarización política, la inseguridad y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, Héctor Chávez Ruiz sostiene que es momento de reconstruir el tejido social desde la participación ciudadana, la crítica responsable y el diálogo. Desde el activismo y la política, el exdirigente del PRD en Hidalgo asegura que levantar la voz frente a los problemas públicos “es un acto de valentía y civilidad”.

 

Durante esta conversación con enfoque jurídico y político, Chávez Ruiz reflexiona sobre la crisis de valores, el deterioro de la convivencia social y la necesidad de frenar los discursos de odio y confrontación. También aborda temas como la inseguridad, la corrupción, la denominada “Estafa Siniestra”, así como el papel de la oposición y el desempeño del gobierno estatal.

 

Con experiencia como diputado federal y dirigente partidista, el perredista afirma que la política debe entenderse como una herramienta de servicio y transformación social. Aunque reconoce avances en algunos rubros del actual gobierno de Hidalgo, también cuestiona la falta de resultados de diversos funcionarios y advierte que la ciudadanía no debe perder la capacidad de indignarse frente a las injusticias.

 

—Héctor, en los últimos meses has realizado videos y publicaciones donde abordas temas sociales y de conciencia ciudadana. ¿Qué te motivó a hacerlo?

 

—Surge de una necesidad de contribuir, aunque sea con un granito de arena, para que las cosas mejoren en Pachuca y en Hidalgo. Hay mucha desesperanza, mucho desorden y también una pérdida importante de valores tanto en la ciudadanía como en quienes gobiernan.

 

Los videos sobre incidentes viales, por ejemplo, nacen porque no podemos permitir que un problema cotidiano termine en tragedia y pérdida de vidas humanas. Creo que necesitamos recuperar la tolerancia, el respeto y la conciencia colectiva. Hoy pareciera que todo se resuelve desde la confrontación.

 

Levantar la voz desde la sociedad civil es importante porque también implica pensar en el futuro de las nuevas generaciones y asumir una responsabilidad social.

 

—¿Qué consideras que hace falta para reconciliar a la ciudadanía en un entorno de tanta polarización?

 

—Primero, frenar el discurso de odio y división que se ha venido alimentando desde hace años. No puede seguir existiendo esta lógica de buenos y malos, de ricos contra pobres o de etiquetar permanentemente a las personas según su postura política.

 

Tenemos que entender que, aunque pensemos distinto, todos somos parte de la misma sociedad. La reconciliación empieza cuando encontramos coincidencias y aprendemos a construir desde las diferencias.

 

En política y en lo social se necesita diálogo, acuerdos y voluntad. Cuando se pierde eso, el deterioro social termina afectándonos a todos.

 

—Desde esta visión ciudadana, ¿qué otras causas te interesa abanderar?

 

—Todas aquellas que la ciudadanía necesite visibilizar. Hay muchas personas que tienen miedo de denunciar abusos o injusticias porque sienten que pueden perder apoyos, oportunidades o incluso su tranquilidad.

 

Hay temas graves como la inseguridad, las extorsiones, la falta de medicamentos, el abandono al campo y la falta de empleo. También existe una enorme preocupación por las comunidades rurales e indígenas, donde muchas veces no llegan políticas públicas efectivas.

 

Creo que no podemos normalizar lo que está mal. El día que la sociedad deje de indignarse frente a la corrupción, la violencia o los abusos, entonces sí estaremos en un escenario muy complicado.

 

—¿Cómo analizas el momento político que vive México y particularmente Hidalgo?

 

—Veo un problema serio en materia de seguridad. El Estado no puede permitir que el crimen tenga más fuerza que las instituciones. Cuando no hay resultados, inevitablemente se generan dudas sobre corrupción, impunidad o complicidades.

 

También creo que el país vive un momento complicado porque los adversarios políticos se convirtieron en enemigos. Antes existía la posibilidad de dialogar y construir acuerdos; hoy muchas decisiones parecen tomarse desde la confrontación y la soberbia.

 

En Hidalgo veo un gobernador con disposición y voluntad política, pero también observo que algunos integrantes de su equipo no han estado a la altura de las circunstancias.

 

—Tu trayectoria política siempre ha estado vinculada al PRD. ¿Qué te motiva a continuar en la política?

 

—Porque sigo convencido de que desde la política se pueden transformar muchas cosas. Nunca he militado en otro partido y para mí la política siempre ha tenido que ver con la posibilidad de ayudar a la gente.

 

He entendido que el servicio público no se limita a ocupar un cargo. Ayudar a una mujer víctima de violencia, acompañar a alguien en un tema de salud o apoyar a una familia para recuperar certeza jurídica también es hacer política.

 

Desde muy joven observé desigualdad, abusos y excesos de poder. Eso me hizo entender que había que involucrarse y no quedarse solamente como espectador.

 

—Actualmente el PRD es oposición. ¿Está cumpliendo su papel?

 

Yo no veo al PRD como una oposición sistemática. Somos un partido crítico, sí, pero también entendemos que hay iniciativas o proyectos que pueden beneficiar a la ciudadanía y que deben respaldarse.

 

La oposición pierde fuerza cuando se opone absolutamente a todo. También se necesita objetividad y capacidad de reconocer lo que funciona.

 

La política no debe construirse desde la consigna permanente, sino desde las propuestas y las soluciones.

 

 

—¿Qué opinas de Julio Menchaca? 

 

—Me parece un hombre cabal, honesto, serio y respetuoso, una persona que ha remado contra la corriente en algunos momentos de su carrera y sobre todo lo veo como un político con mucho oficio, cercano y muy firme en sus decisiones. 

 

Él capitaliza la lucha de muchos años de todos los que hemos sido oposición

 

Creo que está haciendo grandes cosas para poder transformar a Hidalgo, lo que hace en materia de atraer inversiones es muy bueno, confío plenamente en que quiere sentar las bases para que al estado le vaya bien y en eso tengo plenas coincidencias con él.

 

—¿Y de su equipo, qué opinión te merecen? 

 

—De su equipo te podría decir que hay algunos secretarios que están haciendo lo que les toca, pero que en su gran mayoría no le ayudan al gobernador, su afán de protagonismo les gana, ponen sus intereses personales y futuro político por encima del servicio público, la soberbia de algunos de ellos es condenable y desafortunadamente aunque saben que afectan la imagen del gobernador no les importa. 

 

He escuchado a varios secretarios que han dicho que son amigos del gobernador, muchos deberían presentar su renuncia a su amigo, porque al gobernador no le están ayudando en nada.  

 

En suma, te puedo decir que hay dos o tres buenos, otros son malos y hay varios muy malos.

 

—En temas como pobreza y desigualdad, ¿qué tan lejos está Hidalgo de resolver esos problemas?

 

Creo que se han hecho esfuerzos importantes para atraer inversión y eso es positivo. La ubicación estratégica de Hidalgo puede convertirlo en un polo de desarrollo importante.

 

Pero también hace falta preparar mano de obra calificada para que esas inversiones realmente beneficien a los hidalguenses. De lo contrario, las oportunidades terminarán aprovechándolas personas de otros estados.

 

Además, el campo sigue abandonado. Hidalgo es un estado rural y necesita proyectos productivos integrales, no solamente apoyos aislados. Se requiere planeación, infraestructura y visión de largo plazo.

 

—En materia jurídica y de combate a la corrupción, ¿qué opinión tienes sobre la llamada “Estafa Siniestra”?

 

Todo acto de corrupción debe condenarse, venga de quien venga. Quien administra recursos públicos tiene la obligación de rendir cuentas.

 

Creo que en este caso hubo avances importantes porque se rompió con la idea de que los funcionarios podían actuar con total impunidad. Hoy existe al menos la posibilidad de que haya consecuencias jurídicas para quienes desvíen recursos públicos.

 

Sin embargo, también considero que los procesos deben llegar hasta las últimas consecuencias y no quedarse a medias. La sociedad necesita certeza de que la justicia realmente se aplica.

 

—¿Consideras que existe un pacto de impunidad en ese caso?

 

—No me atrevería a afirmarlo. También entiendo que integrar investigaciones y acreditar responsabilidades no es sencillo jurídicamente.

 

Pero sí creo que los procesos deben concluir con claridad y transparencia, porque de otra manera la percepción social puede ser negativa y los esfuerzos institucionales perderían credibilidad.

 

 

—Has sido diputado federal y dirigente partidista. ¿Qué enseñanza te dejaron esos cargos?

 

—Muchísimas experiencias y aprendizajes. Entendí que el diálogo y los acuerdos son fundamentales para que las iniciativas puedan avanzar.

 

En la Cámara de Diputados me tocó participar en discusiones complejas sobre seguridad, presupuesto y endeudamiento. Eso te da una visión mucho más amplia de cómo funciona el país.

 

También me dejó grandes amistades y, sobre todo, la convicción de que la política sí puede servir para ayudar a la gente cuando se ejerce con responsabilidad.

 

—¿Te gustaría volver a participar en un proceso electoral?

 

—Claro que todos quienes hacemos política tenemos aspiraciones. A cualquiera le gustaría servir a su municipio o incluso a su estado.

 

Pero también he aprendido que no necesitas un cargo para incidir o ayudar. La política no se limita a las elecciones; está presente todos los días en la vida pública y social.

 

Más allá de una candidatura, lo que realmente me interesa es seguir contribuyendo para que Hidalgo pueda cambiar.

 

—Finalmente, si te digo Morena, ¿qué piensas?

 

—Pienso en muchos compañeros que llegaron creyendo genuinamente que podían transformar al país. También pienso que dentro de Morena hay gente valiosa y gente que no ha estado a la altura.

 

Como en cualquier partido, hay perfiles buenos y malos. Lo preocupante es cuando quienes no tienen capacidad o compromiso terminan ocupando espacios importantes.

 

Aun así, mantengo amistad y respeto con muchas personas de Morena que considero valiosas y que realmente quieren hacer bien las cosas.  




Verónica Angeles
Comparte esto:

Categorías: Político

Tags: Héctor Chávez Ruiz, PRD, Hidalgo, Menchaca, Morena