01 de Julio del 2026
En nuestro país cada vez existen más mujeres en el ámbito laboral que somos mamás, algunas otras son jefas de familia, ya sea que trabajes para el sector público o privado, una vez que entramos en esa categoría nos enfrentamos a diversas problemáticas que desde tiempos atrás nuestro país ha venido arrastrando, una de ellas: La licencia de maternidad.
Volver al trabajo después de una licencia de este tipo es una de las transiciones más difíciles que he tenido que hacer y es que pasas semanas (o meses, si tienes suerte) envuelta en ese pequeño mundo en donde tu bebé es todo tu universo.
Los días son largos, las noches aún más, pero tu corazón está tan lleno. Uno se acostumbra a los ruidos tan tenues de ese ser tan indefenso, al olor de su cabello y a la comodidad de estar ahí en cada momento. Y entonces, de repente, es hora de volver a la realidad, abrir tu clóset y regresar a la ropa formal o al uniforme, empacar bolsas, salir corriendo por la puerta y dejar un pedazo de tu corazón atrás.
La verdad es que nadie te prepara para ese momento en el que cierras la puerta y te diriges al trabajo, es un choque de emociones que tienes que aprender a sobrellevar, porque viene esa estira y afloja dentro…queriendo aparecer en tu carrera, tus compañeros de trabajo, las necesidades de tu familia, pero también las ganas de congelar el tiempo y envolverte más en esa etapa de bebé, que vaya que pasa muy rápido.
En los últimos meses, el panorama laboral en México ha dado un giro hacia la justicia social y el bienestar familiar. Uno de los temas centrales en la agenda legislativa es la iniciativa para ampliar la licencia de maternidad, una reforma que busca alinear al país con los estándares internacionales y saldar una deuda histórica con las trabajadoras, pues lo cierto es que nuestro país se encuentra rezagado frente al mundo.
Así se afirma, ya que actualmente el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo, otorga un periodo de descanso de doce semanas (84 días) con goce de sueldo íntegro, las cuales están divididas en:
1. Seis semanas antes del parto; y,
2. Seis semanas después del nacimiento.
Y si bien, esto cumple con los mínimos básicos, también es verdad que México se encuentra significativamente por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde la media es de dieciocho semanas. Incluso las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través del Convenio 183, sugieren un mínimo de catorce semanas para garantizar la recuperación física de la madre y el cuidado inicial del recién nacido, lo cual deja más palpable que nuestro país está debajo de tales rangos.
En caso de adopción, el permiso vigente es menor y aplica después de recibir al infante.
La propuesta de reforma que ha sido impulsada por diversos sectores y movimientos en el Congreso de la Unión, plantea extender los períodos de licencia, en específico de doce a catorce o dieciséis semanas, incluso de ser el caso, de hasta cincuenta y dos semanas, en este último tópico que tendría que presentar un documento médico emitido por una institución de salud con la autorización correspondiente, pues aplicaría cuando el recién nacido presente alguna discapacidad o requiera atención hospitalaria prolongada.
Dicha iniciativa también incluiría a mujeres que adopten a un bebé o menor de edad. Además, según lo planteado por diversas facciones políticas, al terminar el periodo establecido, la mujer podría solicitar una extensión de tal licencia, sin goce de sueldo.
El simple hecho de que se ponga sobre la mesa la amplitud de la temporalidad de las licencias de maternidad, es un gran avance para el México moderno, toda vez que permite a la madre la forma en cómo distribuir las semanas (antes y después del parto), priorizando el tiempo de recuperación y lactancia. Puntos que son claves para la nueva etapa que la mujer atraviesa, aunado a que el primer año de vida es esencial para el desarrollo infantil, máxime que es un hecho notorio que la Organización Mundial de la Salud recomienda acompañamiento cercano y lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, de ser posible, todo ello con la finalidad de un buen desarrollo cognitivo y emocional del infante, así como una recuperación postparto satisfactoria.
Tal iniciativa también protege a la mamá trabajadora en relación a la fuente laboral, dado que garantiza que el subsidio pagado por el Instituto Mexicano del Seguro Social o el Instituto del Seguro Social para los Trabajadores del Estado siga cubriendo el 100 por ciento del salario que perciba la operaria y una vez concluido su periodo de licencia, regresar en las mismas condiciones en las que se venía desempeñando en su trabajo.
La ampliación de la licencia no es sólo una cuestión de "tiempo libre"; es una inversión en salud pública y equidad, aunado a que, al normalizar el cuidado como una responsabilidad compartida y protegida por la ley, se busca reducir la discriminación laboral contra las mujeres en edad reproductiva, disipando así la brecha de género existente, pues con ello se favorecería la equidad laboral.
Si bien, por ahora solo se trata de una iniciativa legislativa, que aún debe discutirse, votarse y aprobarse en el Congreso para convertirse en Ley, lo cierto es que la ampliación de la licencia por maternidad en México no es un lujo, sino una necesidad para garantizar condiciones de trabajo decentes.
Adaptar la legislación a la realidad de las familias modernas es un paso fundamental para construir una sociedad más equitativa, donde la carrera profesional y la maternidad no tengan que estar en conflicto permanente. El camino hacia las catorce, dieciséis o incluso, cincuenta y dos semanas es apenas el comienzo de una transformación necesaria en la cultura social y sobre todo laboral mexicana.
Raquel Benítez Hernández
Licenciada en Derecho por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, titulada por promedio, recibiendo el Premio Padre de la Patria, la máxima distinción académica otorgada por dicha institución.
En el ámbito laboral cuento con más de once años de experiencia profesional dentro del Poder Judicial de la Federación, en donde me he desempeñado en diferentes órganos jurisdiccional con sede en Michoacán e Hidalgo, como oficial judicial, secretaria particular, actuaria y secretaria de tribunal, actualmente estoy adscrita al Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Noveno Circuito, con residencia en Pachuca de Soto, donde resido desde hace más de diez años.
He participado en diversos diplomados en materia civil, amparo de derechos humanos y perspectiva de género; asimismo, cuento con la especialidad del cuso básico de formación y preparación de Secretarios del Poder Judicial de la Federación.
raquelbenitezhernandez20@outlook.com
Oficial Judicial C adscrita al Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Noveno Circuito, con residencia en Pachuca de Soto
1.- Artículo 170.- Las madres trabajadoras tendrán los siguientes derechos: (…)
II. Disfrutarán de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto. A solicitud expresa de la trabajadora, previa autorización escrita del médico de la institución de seguridad social que le corresponda o, en su caso, del servicio de salud que otorgue el patrón, tomando en cuenta la opinión del patrón y la naturaleza del trabajo que desempeñe, se podrá transferir hasta cuatro de las seis semanas de descanso previas al parto para después del mismo. En caso de que los hijos hayan nacido con cualquier tipo de discapacidad o requieran atención médica hospitalaria, el descanso podrá ser de hasta ocho semanas posteriores al parto, previa presentación del certificado médico correspondiente. En caso de que se presente autorización de médicos particulares, ésta deberá contener el nombre y número de cédula profesional de quien los expida, la fecha y el estado médico de la trabajadora.
II Bis. En caso de adopción de un infante disfrutarán de un descanso de seis semanas con goce de sueldo, posteriores al día en que lo reciban; (…).”
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Lo que establece la Ley Federal del Trabajo
12 semanas de descanso con goce de sueldo
6 semanas antes del parto.
6 semanas después del nacimiento.
Pago
Subsidio equivalente al 100% del salario.
Protección laboral
Conservación del empleo y de las condiciones laborales.
Cambios planteados
✓ Ampliar la licencia a 14 o 16 semanas.
✓ Permitir una distribución más flexible entre el periodo prenatal y postnatal.
✓ Incluir mejores condiciones para madres adoptantes.
✓ Posibilidad de solicitar una extensión sin goce de sueldo.
✓ Hasta 52 semanas en casos de discapacidad o atención hospitalaria prolongada del recién nacido.
Side 3: México frente al mundo
Comparativo internacional
México
12 semanas
OIT
Recomienda mínimo 14 semanas
Promedio OCDE
18 semanas
Países con esquemas más amplios
Canadá
Suecia
Noruega
Finlandia
Estos países cuentan con sistemas de protección familiar significativamente más extensos.
Raquel Benítez Hernández
Licenciada en Derecho por la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo, titulada por promedio, recibiendo el Premio Padre de la Patria, la máxima distinción académica otorgada por dicha institución.
En el ámbito laboral cuento con más de once años de experiencia profesional dentro del Poder Judicial de la Federación, en donde me he desempeñado en diferentes órganos jurisdiccional con sede en Michoacán e Hidalgo, como oficial judicial, secretaria particular, actuaria y secretaria de tribunal, actualmente estoy adscrita al Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Noveno Circuito, con residencia en Pachuca de Soto, donde resido desde hace más de diez años.
He participado en diversos diplomados en materia civil, amparo de derechos humanos y perspectiva de género; asimismo, cuento con la especialidad del cuso básico de formación y preparación de Secretarios del Poder Judicial de la Federación.
Datos de contacto:
raquelbenitezhernandez20@outlook.com
número celular: 4431398062
Oficial Judicial C adscrita al Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Noveno Circuito, con residencia en Pachuca de Soto