20 de Septiembre del 2026
En los últimos años, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo ha transitado un camino de fortalecimiento institucional que, analizado desde una mirada crítica, se ha basado en el esfuerzo colectivo. Colocando a las personas en el centro de su actividad, la institución busca responder a las demandas sociales con rigor técnico y sensibilidad humana.
El Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2025, que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ubica a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) como una institución que ha mantenido una alta efectividad en el sistema penal acusatorio.
De acuerdo con los datos revelados en el citado censo, 9 de cada 10 investigaciones presentadas ante un juez lograron vinculación a proceso en 2024. Este indicador, que pasó del 88.74% en 2022 al 92.09% en 2024, refleja el fortalecimiento de las capacidades técnicas y operativas de la institución durante la actual administración, ya que las carpetas presentadas ante los órganos jurisdiccionales han sido consistentes y fundadas, lo que representa mejores investigaciones y un trabajo más eficiente para proteger a las víctimas.
Además se reconoció a Hidalgo como una de las entidades más efectivas en materia de procuración de justicia, situándola como la séptima con mayor número de determinaciones ministeriales. Más allá del dato numérico, este resultado refleja la capacidad de respuesta de una institución que enfrenta una carga de trabajo importante y que, pese a ello, mantiene niveles de resolución por encima de la media nacional.
Estos avances representan un incremento en la judicialización de casos en el sistema penal acusatorio, sin dejar de lado la solidez de las investigaciones en materia de justicia para adolescentes, donde el 100% de las imputaciones derivaron en vinculaciones a proceso. Ello evidencia una labor coordinada que brinda certeza jurídica y confianza social.
Con el fin de fortalecer la lucha contra el crimen y combatir los delitos de alto impacto, entre septiembre de 2025 y junio de 2026 la Procuraduría logró la desarticulación de 29 células delictivas, la detención de 14 objetivos prioritarios y la recuperación de más de mil 800 vehículos, acciones que sostienen una estrategia integral de seguridad.
Por su parte, la Unidad Especializada en Combate al Secuestro —reconocida entre las mejores del país— ha rescatado a 51 víctimas en cuatro años y reducido la incidencia de este delito en más del 50 por ciento, lo que demuestra que la especialización y la coordinación interinstitucional pueden transformar los indicadores de violencia y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
Además, la Procuraduría ha buscado que la justicia sea cercana y accesible. La implementación de la mediación en línea ha permitido alcanzar más de 16 mil acuerdos reparatorios, logrando una restitución económica superior a los 273 millones de pesos. Este mecanismo elimina barreras geográficas y económicas, posicionándose como un modelo de innovación institucional al servicio de las personas.
En materia de género, las sentencias históricas por feminicidio, desaparición agravada y trata de personas marcan un precedente nacional. Destaca la pena de 75 años por trabajos forzados, obtenida en colaboración con organismos internacionales, la cual visibiliza el compromiso del estado con la protección de los derechos de las mujeres y la erradicación de las violencias.
Más allá de los resultados numéricos, el compromiso de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo se enfoca en ejecutar investigaciones a partir de un trato digno, empático y respetuoso, en tal sentido, uno de los avances más significativos ha sido la consolidación de los proyectos de identificación de personas mediante la Unidad Especializada en Identificación Humana, el fortalecimiento del laboratorio de genética y la articulación con instancias nacionales e internacionales.
Y en esta estrategia, la cifra es importante, más de 1,900 huellas dactilares fueron remitidas para su cotejo, lo que derivó en 122 coincidencias que permitieron la digna restitución de 87 personas a sus familias; así mismo, 176 personas fueron identificadas y reintegradas a sus núcleos familiares, después de ejecutar patrullajes cibernéticos y confrontas genéticas.
Estas actividades garantizan el derecho a la identidad de las personas y representan una reparación simbólica para todas aquellas familias que buscan a un ser querido.
Y si hablamos de cifras, hay algunas que más allá de reflejar un resultado numérico, impactan trascendentalmente la vida de las personas y apoyan al resarcimiento para quienes han sufrido un daño, en tal sentido, una vez obtenidas las sentencias respectivas o agotados los procedimientos de justicia restaurativa, se materializó el pago por concepto de reparación del daño en favor de las víctimas, por un monto total superior a los 239 millones de pesos.
La experiencia hidalguense demuestra que la confianza no se asume, sino que se construye día a día, mediante planeación estratégica y evaluación constante, confirmando que una procuración de justicia moderna rinde cuentas, es medible e impacta positivamente en la vida de las víctimas.
Los resultados de la Procuraduría de Hidalgo muestran una institución que busca equilibrar tres dimensiones: eficiencia operativa, combate a la impunidad y garantía de los derechos humanos. Los logros alcanzados no deben leerse únicamente como cifras, son la evidencia de un esfuerzo institucional, en el que las y los operadores juegan un papel fundamental, en un contexto nacional marcado por la desconfianza hacia las instituciones de justicia.